¿Qué es una novación de hipoteca?
Una novación de hipoteca es el acuerdo por el que tú y tu banco modificáis una o varias condiciones de un préstamo hipotecario que ya existe.
En la práctica, puede servir para cambiar el tipo de interés, el plazo, el capital, el sistema de amortización u otras condiciones admitidas por la ley. La entidad acreedora sigue siendo la misma: el cambio se produce dentro de la relación hipotecaria existente.
si sigues con el mismo banco pero cambian cláusulas importantes de la hipoteca mediante un acuerdo formal, estás ante una novación modificativa.
Banco de España explica que puedes solicitar cambios durante la vida de la hipoteca, pero la entidad analiza la viabilidad económica y el mantenimiento de la garantía antes de aceptar o rechazar la modificación.
Qué significa “novar” una hipoteca en palabras sencillas
Novar significa cambiar el contenido de una obligación que ya existe. En las hipotecas reguladas por la Ley 2/1994, hablamos normalmente de una novación modificativa: el préstamo sigue su curso, pero algunas de sus condiciones se sustituyen por otras.
No empiezas necesariamente de cero.
Se parte de una hipoteca vigente y se documenta una modificación acordada entre las partes.
Tu banco continúa siendo el prestamista. Si otra entidad ocupa su lugar, la figura central pasa a ser la subrogación acreedora.
Por eso conviene separar tres conceptos que suelen mezclarse en búsquedas: renegociar es intentar alcanzar un acuerdo, novar es formalizar la modificación con el banco actual y subrogar es trasladar la posición acreedora a otra entidad.
En lenguaje cotidiano a veces se dice que el banco “renueva” o “refinancia” la hipoteca, pero esas expresiones comerciales no identifican por sí solas la figura jurídica utilizada. Lo importante es mirar la escritura: si el acreedor se mantiene y se modifican condiciones del préstamo existente mediante acuerdo, la estructura encaja en una novación modificativa.
Esto también explica por qué una simple bonificación temporal, una devolución comercial o un cambio administrativo que no altere el contrato hipotecario no debe llamarse automáticamente novación. La clave no es que pagues menos un mes, sino que cambien formalmente las condiciones del préstamo.
Qué puede cambiar en una novación hipotecaria
La Ley 2/1994 permite que la escritura de modificación alcance varias partes relevantes del préstamo.
Puede ampliarse o reducirse si el banco acepta la nueva estructura.
Puede alargarse o acortarse la duración del préstamo.
Puede modificarse el interés ordinario, de demora o la cláusula de variabilidad.
Puede cambiar el método o sistema mediante el que se devuelve el préstamo.
La ley contempla otras condiciones financieras dentro de la modificación pactada.
Pueden prestarse o modificarse determinadas garantías personales.
Que la ley permita modificar una materia no significa que el banco esté obligado a hacerlo ni que todas las modificaciones tengan el mismo coste o tratamiento fiscal.
Qué no cambia por el simple hecho de novar
La novación no equivale a borrar toda la hipoteca anterior y contratar otra completamente distinta.
La Ley 2/1994 también establece reglas sobre el rango de la hipoteca cuando determinadas modificaciones incrementan la responsabilidad hipotecaria o amplían el plazo en ciertos supuestos. Es un detalle registral técnico que no debe reducirse a “la hipoteca es exactamente la misma en todo”.
Tres ejemplos fáciles de novación de hipoteca
Tienes un tipo superior al que tu banco está dispuesto a ofrecer ahora. Pactáis un nuevo tipo y se formaliza la modificación.
Alargas o acortas la duración restante para modificar el perfil de cuota y coste financiero.
El banco y tú sustituís la estructura variable por un tipo fijo, manteniendo la misma entidad acreedora.
Una operación puede combinar varias modificaciones. Por ejemplo, cambiar el tipo y el plazo a la vez. Cuanto más compleja sea la modificación, más importante es revisar la documentación completa y no quedarse solo con la nueva cuota.
También puede existir una novación para ampliar capital o para modificar determinadas garantías personales. Esas operaciones suelen exigir un análisis de riesgo más intenso que una simple rebaja de tipo, porque aumentan el importe financiado o alteran la estructura de garantías que el banco tuvo en cuenta cuando concedió la hipoteca.
Por qué una novación necesita acuerdo con el banco
La novación no es un derecho unilateral a reescribir el contrato.
Banco de España señala que, cuando solicitas un cambio, la entidad estudia la viabilidad económica y el mantenimiento de la garantía. Una petición para reducir el tipo no tiene el mismo impacto de riesgo que una ampliación de capital, una extensión importante del plazo o una modificación de garantías.
puedes pedir la novación, pero el banco puede aceptar, rechazar o proponer condiciones distintas. La negociación previa y la novación formal son dos fases diferentes.
Si quieres profundizar en la elegibilidad y en lo que revisa la entidad, consulta si se puede renegociar una hipoteca y qué factores analiza el banco.
Cómo pasa una novación de acuerdo a contrato
Una conversación con el gestor no modifica por sí sola la hipoteca.
Banco de España indica que cualquier modificación de las condiciones inicialmente pactadas debe formalizarse en escritura pública e inscribirse en el Registro de la Propiedad. Para novaciones sujetas a la Ley 5/2019, además, deben respetarse las obligaciones de información precontractual aplicables a los contenidos modificados.
Planteas el cambio y el banco analiza la operación.
Revisas por escrito tipo, plazo, capital, vinculaciones, comisión y cualquier otro cambio.
La modificación se formaliza y el Registro refleja las nuevas condiciones cuando corresponde.
Novación y renegociación no son exactamente lo mismo
Renegociar describe el proceso de intentar mejorar o modificar las condiciones; novar describe la modificación contractual que puede resultar de ese acuerdo.
Puedes renegociar con tu banco y no llegar a ninguna novación si la entidad rechaza la petición o si tú no aceptas la contraoferta. También puedes conversar sobre mejoras menores que finalmente no se formalicen como una modificación hipotecaria.
Para la visión completa de vías y objetivos, consulta la guía pilar de renegociar una hipoteca.
Novación y subrogación tampoco son lo mismo
La diferencia más fácil de recordar es quién sigue siendo tu banco.
Banco de España explica que, en la subrogación, el nuevo banco presenta una oferta y la entidad antigua interviene en el procedimiento de certificado de deuda y posible modificación antes del traslado. Si lo que quieres es entender esa alternativa, consulta qué es la subrogación de hipoteca.
¿Una novación de hipoteca cuesta dinero?
Puede costar dinero, pero no existe una cifra única aplicable a cualquier novación.
Banco de España señala que la entidad puede cobrar una comisión de novación cuando esté pactada y sea aplicable. Para una modificación cuyo objeto sea ampliar el plazo de vencimiento, esa comisión está limitada legalmente al 0,1 % del capital pendiente. Además, notaría, registro, tasación o fiscalidad pueden depender de la modificación concreta y de su régimen legal.
esta guía define la figura. Para decidir económicamente hay que identificar exactamente qué cláusulas cambian y qué costes aparecen en la propuesta concreta.
También conviene evitar afirmar que toda novación está exenta de AJD: la Ley 2/1994 vincula esa exención a determinados cambios de tipo de interés, plazo o ambos, cumpliendo los requisitos previstos.
Si ya tienes claro el concepto y quieres pasar a números, revisa qué gastos puede tener una novación hipotecaria.
Cuatro confusiones habituales sobre la novación
Fuentes utilizadas
Normativa y materiales oficiales consultados para esta definición, revisados a octubre de 2026.



